Fotos de viajeros
Todo viene de la fuente
El valle de Aff toma su nombre del río que lo atraviesa. Desde su nacimiento, el río fluye a través del esquisto púrpura del suelo. Una auténtica burbuja de calma donde perderse en la abundancia de vegetación y mojar la punta del pie en el agua cristalina.
Tenga cuidado en su paseo, ya que el valle alberga nutrias europeas, culebras de liga y korriganes bromistas.
Un jardín extraordinario
En este pequeño rincón del bosque, por donde se escapa el Aff, se esconde entre los altos árboles una joya insólita. Es un jardín, un paraíso de clorofila, que debe su nombre a su ubicación: Le Jardin des Affolettes. Este palacio de flores y plantas es la obra de un hombre, el trabajo de toda una vida, la obra del hombre apodado el ermitaño. Basta con pasear por él y en poco tiempo el lugar se convierte en un remanso de paz para todos.
El secreto del valle
La leyenda del secreto, que en realidad no lo es desde hace dos siglos, comienza en el fondo del valle, en el Pont du Secret. Se dice que fue aquí donde Lancelot, el valiente caballero del Rey Arturo, y Ginebra, la dama del Rey Arturo, se dieron su primer beso. También se dice que tras este beso, Lancelot condujo a Ginebra a la Roca Resbaladiza, donde se tumbaron… el bosque enmudeció, el Aff se congeló y el viento se detuvo. Si esto es sólo una leyenda o una historia real sigue siendo un misterio, al igual que el origen del nombre «Aff». Se remonta a su raíz bretona, pero ¿es «avon» que significa «río» o «aff» que significa «beso»?
Para saberlo todo sobre el secreto peor guardado de Brocéliande y conocer mejor el Vallée de l’Aff, basta con seguir el paseo de Lancelot, salpicado de paneles didácticos (se pondrá en marcha en junio de 2019).